Razonamiento abstracto

El razonamiento abstracto (basado en la razón) es lo que nos hace humanos, es decir, lo que nos diferencia de los animales. De hecho, la capacidad de poder comunicarnos mediante el lenguaje forma parte de este concepto.

Y es que el razonamiento abstracto nos da como resultado el conocimiento lógico, aquel que surge de la deducción a través de unos conceptos que nos ha proporcionado la experiencia y la observación.

🧠 Qué es el razonamiento abstracto

El razonamiento abstracto es el conjunto de mecanismos del conocimiento que se basa en los conceptos abstractos para poder elaborar conclusiones que ofrezcan información nueva.

Estos conceptos, entendidos como la huella que una experiencia del pasado ha dejado en nuestra memoria, nos proporcionan información que podemos completar, aumentar o incluso modificar.

El hecho de hablar de conceptos abstractos quiere decir que se trata de conceptos que no se basan en experiencias sensoriales, es decir, obtenidas mediante los sentidos. Se trata de conceptos relacionados con la actitud, el género y el comportamiento, entre otros.

Esto hace que el razonamiento abstracto y concreto sea muy relativo ya que sus conceptos se perciben, en ocasiones, dependiendo de nuestra propia subjetividad. 

Este tipo de razonamiento alberga otros tipos como, por ejemplo, el razonamiento abstracto espacial el cual nos permite imaginar un objeto en diferentes posiciones sin que pierda sus características.

🧠 Para qué sirve el razonamiento abstracto

En nuestra introducción al razonamiento abstracto ya hemos dicho que nos sirve para obtener información nueva a partir de conceptos abstractos. Esto quiere decir que es una vía magnífica para adaptarnos a los cambios, gracias a dicha información.

Además, gracias a él podemos resolver los problemas que se nos presentan aplicando la lógica, pudiendo seguir una metodología basada tanto en la deducción como en la observación. 

Gracias al razonamiento abstracto espacial, somos capaces de orientarnos cuando vemos un mapa o un plano. Incluso también construir elementos en tres dimensiones como edificios o esculturas, ya que nos permite visualizar un objeto que aún no existe.

El razonamiento abstracto y verbal, sin ir más lejos, es el que nos permite utilizar el idioma de forma apropiada para comunicarnos con los demás. 

También contribuye a nuestra propia independencia personal, ya que facilita el pensamiento autónomo y la formación de opiniones propias a través de la lógica y la deducción sobre la información que tenemos del exterior.

Por todo esto, no es de extrañar que muchos test de carácter psicotécnico incluyan ejercicios de razonamiento abstracto, en especial cuando se trata de evaluar al candidato a un puesto de trabajo.

Los test de razonamiento abstracto también son habituales en los colegios, para poder discernir las capacidades lógicas y deductivas de los niños.

De esta forma se puede medir tanto la agilidad mental como la capacidad de deducción, habilidades básicas para resolver situaciones de la vida cotidiana. 

🧠 Dónde aplicamos el razonamiento abstracto

El razonamiento abstracto pone a prueba la capacidad de deducción y la agilidad mental, por lo que lo usamos casi de forma constante durante nuestra vida cotidiana. Aunque no seamos conscientes de ello.

De hecho, de forma habitual se relaciona el razonamiento abstracto con los artistas, en especial con la pintura y la música; pero esto no quiere decir que solo los artistas apliquen este tipo de razonamiento.

Cuando leemos un libro e imaginamos sus escenarios y sus personajes en nuestra mente estamos aplicando el razonamiento abstracto, obteniendo así la información que necesitamos.

También cuando tomamos decisiones lo hacemos en base al razonamiento abstracto, ya que nos permite analizar una situación desde un punto de vista lógico para decidir qué es lo que hay que hacer.

🧠 Cómo aprender razonamiento abstracto

Si crees que no tienes desarrollado el razonamiento abstracto, tienes la opción de realizar test y ejercicios que te obliguen a motivar su uso. En realidad, no se puede aprender el razonamiento abstracto, ya que es una capacidad que poseemos.

Sin embargo, esto no quiere decir que todos lo tengamos desarrollado de la misma forma. Hay personas que disponen de un razonamiento abstracto muy elevado de forma natural, pero otras necesitan desarrollarlo.

Se puede entrenar y adquirir la costumbre de utilizarlo mediante la realización de ejercicios que hagan potenciar el razonamiento abstracto. Se puede empezar con test sencillos e ir subiendo el nivel poco a poco.

🧠 Cómo mejorar el razonamiento abstracto

Existen varias pruebas y juegos que permiten mejorar el razonamiento abstracto. Por ejemplo, un ejercicio muy conocido para su desarrollo es el de completar una secuencia de números, letras, colores o figuras.

Este ejercicio muestra elementos que parecen no tener relación, pero si descubrimos el patrón, seremos capaces de averiguar cómo sigue la secuencia. Esta capacidad para resolver problemas es muy apreciada en el ámbito laboral.

De la misma forma también existen test de razonamiento abstracto para niños de manera que estimulen su lógica y su capacidad de deducción, habilidades que les resultarán muy prácticas a lo largo de su vida.

Otra forma de estimular tu razonamiento abstracto es mediante juegos de estrategia, como el ajedrez, el dominó o las damas. También podemos hacer sudokus o incluso aprender a tocar un instrumento.

Existen test de razonamiento abstracto avanzado si quieres ir más allá, o si los habituales te resultan demasiado sencillos o los resuelves con mucha rapidez. No hay límites en cuanto a la capacidad de tu mente para potenciar el razonamiento abstracto.

🧠 Cómo resolver problemas de razonamiento abstracto

La forma de resolver problemas de razonamiento abstracto es aplicar la deducción y la lógica a través de la observación de la información que tenemos frente a nosotros.

Los conocidos test de secuencias, en ocasiones, acaban con la paciencia de quienes no saben enfrentarse a ellos y lo dejan por imposible. Nuestro consejo es que analices primero la información de cada elemento y después como parte del conjunto.

Siempre existe un patrón que tenemos que descubrir; una vez que lo hayamos hecho, resolver el problema será muy sencillo. 


Ahora que ya sabes que utilizas el razonamiento abstracto todos los días para obtener información acerca de lo que te rodea, ¿te animas a mejorarlo?